El 11 de septiembre de 2024, Amecameca fue testigo de un fenómeno natural que dejó una profunda huella en nuestra comunidad. Comprender la magnitud de este evento es fundamental para fortalecer nuestra cultura de prevención y seguir construyendo un municipio más resiliente.

Crónica de un evento extraordinario

Ese día, la combinación de una saturación hídrica extrema en los suelos volcánicos del Iztaccíhuatl y precipitaciones atípicas de gran intensidad provocó un alud de lodo, detritos y agua. El fenómeno descendió por las barrancas con una fuerza inusual, desbordando los cauces del Río Alcalica y el Río Chichina.

El impacto afectó el patrimonio de comerciantes, familias y la infraestructura pública de puntos clave como Panohaya, Iztaccíhuatl y el centro de Amecameca. Fue la respuesta violenta de la naturaleza ante condiciones climáticas excepcionales que pusieron a prueba nuestra capacidad de reacción.

Contexto Geológico: La naturaleza del Iztaccíhuatl

El alud se explica técnicamente por la saturación hídrica en suelos volcánicos. Ante lluvias atípicas, el terreno alcanza un límite crítico de retención que, al superarse, desencadena flujos de masa que se desplazan a gran velocidad. Es un proceso geológico natural propio de las zonas de alta montaña de nuestra región, que nos recuerda la importancia de conocer y respetar el comportamiento de nuestro entorno volcánico.

Dinámica del desastre y respuesta hidrológica

La acumulación crítica de agua fue la única causa del desbordamiento. Es importante resaltar que la infraestructura de captación en Bosque Esmeralda opera bajo estrictos criterios de control hidráulico. Nuestros lagos artificiales están diseñados específicamente para gestionar excedentes pluviales y favorecer la filtración controlada hacia el subsuelo, funcionando como una herramienta técnica que aporta seguridad hidrológica frente a tormentas severas.

Transparencia y Colaboración Técnica

La gestión de esta crisis fue un esfuerzo de resiliencia regional. Mi equipo, el personal de Bosque Esmeralda, los ejidatarios del Ejido Emiliano Zapata y diversas brigadas comunitarias operamos en el terreno desde el primer momento. Nuestra participación activa en las mesas técnicas de Protección Civil permitió coordinar acciones esenciales como la remoción de fango, la limpieza de cauces, la liberación de barrancas bloqueadas y la colocación de medidas de contención para proteger a las familias.

Compromiso con el futuro de Amecameca

El desarrollo de nuestra región se construye con acciones verificables y un esfuerzo diario en el campo. Seguiremos trabajando con la misma transparencia, priorizando siempre la seguridad de nuestra gente y el cuidado de nuestro entorno. Los invito a mantenerse informados sobre los avances y proyectos que seguiremos impulsando para fortalecer a nuestra querida Amecameca.

Dr. Rafael Eugenio Parrilla Arroyo

Director General de Bosque Esmeralda

Amecameca, México | 19 de junio de 2026